Al final del arco iris II

Escrito por cuentosynanas 20-10-2014 en sonreir. Comentarios (0)

Alba ha recorrido el arco iris y se ha fundido por fin con cada color que conforman su forma, su estado, sus características, su personalidad, su corazón. El final del camino es el principio de todo, repetía sin cesar. Al día siguiente del principio de todo, Alba despertó por el canto del bosque. Las aves silbaban pequeñas y tímidas canciones desde el amanecer y, poco a poco, le hacían despertar de su nube particular. A su alrededor todo brillaba con luz propia, como las estrellas. Miró el cielo y vio la estela del arco iris. Cada vez más turbio, pero sin embargo, allí estaba. Contemplarlo  le daba seguridad y ánimos para seguir por su camino hacia la felicidad. El rocío de la mañana le  refrescaba y confortaba. Rozaba las hojas en su cara y dejaba que las gotas se deslizaran lentamente hasta acabar su recorrido en los mechones de su pelo. Eran sensaciones novedosas y desconocidas que quería vivir con celo, sin prisa, despacio. Oler una flor, sentir la yerba mojada en sus pies, probar piñones, manzanas, saludar a los animales...Cuando menos importancia tenía el tiempo para ella, siete hermanos vestidos con traje de chaqueta y corbata se le presentaron de forma abrupta y de sorpresa.  Alba se presentó cordialmente. Uno a uno dando un paso hacia delante se presentó rápidamente. Hola, me llamo Lunes. Hola me llaman Martes. Hola, soy Miércoles. Hola, soy Jueves. Hola, soy Viernes. Hola ,soy  Sábado y este es mi hermano Domingo. En primer lugar Alba se sorprendió por la rapidez en la que se presentaron. Había olvidado cada uno de sus nombres excepto del último que no habló, sino que le presentó su hermano. Alba les preguntó: ¿Qué queréis de mi? ¿Puedo ayudaros?. El señor Lunes se puso hablar primero. Alba dedujo en seguida que él era el representante o por lo menos, el mayor de todos. Buenos días Alba, me ha llegado un aviso con carácter urgente de que viniéramos a presentarnos antes que sea demasiado tarde. Alba preguntó: ¿Demasiado tarde para qué?. Somos los días de la semana! hemos venido a organizarte el tiempo. Has de saber que cada uno de nosotros vamos a acompañarte cada día para que no te pierdas en el tiempo. Tenemos una lista de tareas y funciones que cumplirás cada día. Es muy importante que sigas los pasos para que no te pierdas en tu felicidad.

Para seguir deberás estudiar estas hojas y no saltarte el protocolo. A partir de hoy, a mí, Lunes, no me aprecies demasiado. Pero tranquila, no me importa, asumo este papel. Es un rol que he adoptado desde bien pequeño. Apenas dicen mi nombre y la gente se viene abajo. Así que, tú no dejes de hacerlo.

Alba estaba un poco aturdida...no entendía bien el significado de esta nueva aventura. Le preguntó por Domingo, que por qué no hablaba. Lunes le contestó: Domingo nunca habla por miedo a equivocarse. Hay quien le quiere y hay quien le odia. Por eso prefiere no decir nada, por prudencia. Otra palabra nueva para Alba...Prudencia. Entendía que estaba ligada a la cautela y que era mejor no indagar en ella.

Viernes y Sábado eran altos e iban bien peinados. Alba tampoco tuvo que preguntar por ellos ya que entendía que eran los más valorados y queridos.

En seguida se fueron y Alba se despidió de ellos. Se puso a leer todas las hojas para no perder el ritmo. Empezó a organizar sus tareas por preferencias y órdenes estrictas.

Pasaba por allí el tucán y Alba le saludó. Tucán!!!!! feliz lunes!! Tucán le respondió: Feliz día primero del principio de todo!!

Alba le contó lo de los días de la semana y las normas y deberes para cada día. El Tucán pensativo buscaba las palabras adecuadas para explicarle a Alba el sentido de los días. Siguió pensando...Pasaba por allí su amigo el Búho y lo llamó para que viniera y le ayudara. El Tucán le preguntó: Amigo Búho, ¿puedes explicarle a mi amiga Alba el sentido de los días de la semana?

El amigo Búho abrió los ojos y frunció el ceño como desconcertado. Pero sí que tuvo unas palabras para Alba: ¿Has llegado al final del camino? Alba le dijo: Siiiiiii!!!!. Bien hecho! Verás, cuando llegas al final del camino aparecen deberes y obligaciones. Tendrás que elegir caminos, tomar decisiones, asumir responsabilidades, decidir tu futuro, por dónde quieres ir y adónde quieres llegar. El final del camino es el principio de todo. Ahora empiezas un viaje a la felicidad en el que nunca más volverás a estar sola...no te dejaremos sola ante ningún peligro, siempre estaremos cerca de ti. Sólo tendrás que llamarnos y estaremos a tu lado. Los días, las horas, las estaciones, el vuelo de las estrellas, los ciclos de la vida...los años.

Vaya rollo_Pensó Alba. Y si el lunes es el principio....por qué tanto rechazo? A mi me gusta empezar las cosas, los días...es bonito pensar que el lunes empieza mi vida...

El Búho le dijo: El lunes empezará tu vida, el martes sabrás que el sueño es realidad, el miércoles harás magia, el jueves verás que ha valido la pena, el viernes volverás sonriente a casa, el sábado descansarás, el domingo verás que tu vida es perfecta y el lunes empezará tu vida...

Alba sonrió y volvió a su árbol del bosque bailando a son de los pasos que le enseñaron los duendecillos aquellos tan graciosos. De camino paró un rato para saludar a sus amigos los conejos. Y desde una flor asomó la mariposa para regalarle unos colores.

Alba se acostó y volvió a soñar. Esta vez con los días de la semana. Era un nuevo reto y una nueva aventura en su vida.

Al amanecer se presentó el martes amablemente. Alba le dio los buenos días y éste le recordó algunas cosas que debía hacer para ser feliz. Lo mismo pasó el miércoles, el jueves, el viernes y el sábado. Cuando llegó el domingo...Alba lo encontró escondido detrás de un arbusto. Con miedo y algo de temor se acercó a Alba sin de decir palabra. En una nota le daba sus tareas. Alba lo abrazó con fuerza y recordó a su querido oso. En ese momento, el domingo recuperó su confianza y su habla. Se sentaron en la yerba y hablaron durante mucho rato.

Al día siguiente, el lunes volvió a Alba para darle nuevas tareas. Alba empezó a recibirlo con una sonrisa. El lunes se sorprendió ante tal radiante bienvenida. Y así pasaron las semanas. Cada lunes Alba le conquistaba con su feliz sonrisa. Poco a poco el lunes fue cediendo hasta que un día sorprendió a Alba con unos dulces y cordiales buenos días....A su vez le confesó que esperaba con ansias verla y que la quería...Alba entonces supo que los días eran cada vez más grandes, más importantes, más felices y más intensos. Alba se enamoró de cada tarea y se emocionó con cada semana...Y sigue acariciando los segundos silbando canciones desentonadas que sólo ella conoce. A veces piensa que la vida son tan sólo 5 minutos, aunque entonces alguien en el bosque le recuerda que un día dura 24 horas. Pero ella sabe que su aventura, su historia se resume en apenas cuatro líneas, en  cuatro palabras, en cuatro versos...No dejes de sonreir.